La crisis en España ha amainado.
El paisaje que ha dejado entre los más pobres es nuevo: en 2005, un 32% de los mayores de 65 años estaban en riesgo de pobreza o exclusión. Diez años después eran solo la mitad.
En la época de crisis los impuestos fijos de una pensión han sido un salvavidas.
Los niños han sido los más perjudicados, su riesgo de pobreza entre 2005 y 2015 pasó del 29% al 34%

Los tres tipos de hogares en España que más gastan por persona son: alguien que vive solo de menos de menos 65 años, una pareja sin hijos y una persona mayor de 65 años.
Además hay características personales que se relacionan claramente con la pobreza.
El 63% de los extranjeros de fuera de la UE están en riesgo de pobreza o exclusión.
lo mismo que el 37% de los parados y un tercio de las personas con menos estudios.
El riesgo es mucho más bajo entre personas que están trabajando (16%) y entre las que fueron a la universidad (12%).

También hay diferencia por territorios. En Andalucía la población en riesgo de la pobreza o exclusión es el 36% y en Murcia el 31%. En el País Vasco son el 11% y en navarra el 10%.
La tormenta explosiva suele producirse cuando coinciden varios factores. Padres o madres solteros que alternan trabajos temporales con el desempleo. Hogares donde conviven más de dos personas de origen extranjero, con salarios bajos y trabajo escaso.
La métrica elegida por Eurostat para medir la pobreza es la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE). Las estadísticas contabilizan las personas que cumplen al menos una de estas tres condiciones: tener ingresos bajos, vivir en hogares donde escasa el empleo o sufrir privaciones materiales severas.
La primera condición, la más común, es una forma de pobreza relativa: incluye personas con ingresos familiares por debajo del 60% de la mediana. La segunda condición señala hogares donde falta empleo porque sus miembros en edad de trabajar pasan temporadas de desempleo o con media jornada. Las personas con problemas suelen reunirse en los mismos hogares para aprovechar sus recursos, pero eso no implica que salgan del riesgo de exclusión. Una familia con dos hijos que ni estudian ni trabajan podrían estar en riesgo de exclusión aunque sus padres tengan ingresos suficientes: los hijos están usando el hogar como refugio.
La tercera condición es quizás la más grave: incorpora a las personas que, con independencia de sus ingresos, sufren privaciones como no tener lavadora, no poder comprar carne o tener dificultades para pagar el alquiler. En un total de 29% de las persona en España están en riesgo de pobreza o exclusión social. Un 21% tiene ingresos bajos, un 12% poco trabajo y un 6.5% sufre privaciones. En los dos primeros casos España está entre los peores países de Europa; los peores países son algunos como Bulgaria, Rumanía o Grecia, donde la cifra supera el 20%.
Respecto a lo que estamos dando, esto indica la cantidad de pobreza que hay en España, y a todos los colectivos a los que afecta más. Me ha sorprendido la diferencia de pobreza y exclusión social entre el norte de España y el sur, es un poco drástica.
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