El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha recurrido a las
pensiones para intentar sacar adelante los Presupuestos de 2018 y, con ello, salvar la legislatura. No está dispuesto a hacer cambios sobre las reformas que ya se han aprobado en el pasado ni a recurrir a nuevos impuestos para aumentar los ingresos de la Seguridad Social en déficit desde hace siete años. Y para el futuro, al menos el inmediato, solo ha ofrecido en el debate sobre pensiones del Congreso de los Diputados ayudas en el IRPF para pensionistas y familias, así como una mejora de las pensiones mínimas y de viudedad. Pero las ha vinculado al debate de Presupuestos de 2018 y a su aprobación: un objetivo que no está garantizado por parte de los dos principales apoyos del Gobierno: Ciudadanos y el PNV.Sus propuestas, aparte de no dar ni un paso atrás, consisten en trabajar en el Pacto de Toledo para tratar de cerrar el déficit estructural, compaginar una mejora de las pensiones con el equilibrio del sistema, mejorar las pensiones de viudedad, avanzar lucha contra el fraude y favorecer el envejecimiento activo y compatibilidad de la pensión con el trabajo. Pero todo en base a la creación de empleo y en el marco presupuestario de este año, para el cual no existe consenso.
En un debate monocorde y de perfil bajo, sin grandes propuestas ni concreción por parte del Gobierno ni de la oposición, el presidente Rajoy apenas ha concedido en una respuesta a la diputada canaria Ana Oramas, que cuando habla de "mejora pensiones mínimas", ahora 2,4 milllones (el 25% del total), ve con buenos ojos que suban según el IPC. Pero solo estas, no el resto, la principal reivindicación de los pensionistas que han salido estos días a la calle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario